TOLEDO Y LA RUTA DE LOS MOLINOS DE VIENTO

Veníamos de hacer una Ruta por Castilla ( pincha para ver) , nos dirigimos hacia Toledo. Nos llama la ciudad, ya que hace tiempo que hemos oído hablar de ella, y tenemos grandes ganas de conocerla, pero antes, nos acercaremos a Las Barrancas de Burujón. Estas, son conocidas como el cañón del Colorado manchego, y con una ruta circular de 5 kilómetros, por pista podemos conocer este paisaje espectacular. La ruta comienza desde el aparcamiento de el Bar el Refugio, pero para l@s que no quieran caminar tanto, por una pista de arena se puede llegar hasta un merendero ( no muy adecuado para los días soleados, ya que hay una sola sombra para todo el merendero), de donde los miradores de este espectacular paisaje es solo dar un paseo en llano.

Habiendo dando este paseíto y ver estas estupendas vistas a los alrededores de este Embalse de Castrejón, creado con las aguas del rio Tajo, nos dirigiremos hacia la ciudad, Toledo.

En Toledo, aparcaremos en un aparcamiento gratuito, se llama Aparcamiento de Azarquiel,  esta cerca de el Puente de Alcántara, de donde en un cuarto de hora estas en el centro, y también cerca de unas escaleras mecánicas, que también te llevan hasta la misma Plaza de Zocodover. Esta plaza, fue el centro neurálgico de la ciudad durante la mayor parte de su historia, actuando como plaza mayor de la misma donde se habrían llevado a cabo autos de fe de la Inquisición y ejecuciones públicas de reos. Hoy en día, y al ser una de las entradas hacia la parte histórica de esta ciudad, parece ser el punto de encuentro, y muchas agencias y guías se citan allí.

Nosotros no contratamos guía, vimos la ciudad por nuestra cuenta, y la verdad es que como todavía queríamos seguir conociendo muchos lugares, tampoco entramos a muchos de los monumentos, pero os contaremos lo que vimos en este día y medio, como digo, aunque no fuese en profundidad, conocimos Toledo, y nos encanto.

Para empezar, y una vez haber llegado a la plaza de Zocodover, nos dirigiremos en busca de la oficina de información de turismo. Hay varias, incluso en esta misma plaza debe de haber una, pero en nuestro caso, y siguiendo las señales, llegamos a la que esta debajo del Ayuntamiento, en frente de la Catedral Primada de Toledo. Aquí nos atienden maravillosamente, nos dan todas las explicaciones, e incluso nos informan de una pequeña actividad que les puede gustar a los enanos. Para empezar, y aunque nosotros no la cogimos, porque como he dicho no teníamos idea de acceder al interior de los monumentos, nos hicieron saber de una pulsera. Esta Pulsera Turística de Toledo te da acceso a siete monumentos: Real Colegio de Doncellas Nobles, Iglesia de los Jesuitas, San Juan de los Reyes, antigua mezquita del Cristo de la Luz, Santo Tomé, dónde encontrarás la obra culmen del Greco «El Entierro del Señor de Orgaz»; la Iglesia del Salvador y la antigua sinagoga de Santa María la Blanca, por un precio de 10 euros para los mayores de 11 años, y gratuita para los menores.

Como a la mañana habíamos estado en las Barrancas, ya nos quedaba la tarde, por lo que aprovechamos para tantear un poco el sitio, callejeando un poco entre monumentos. Dimos la vuelta a la catedral, hasta llegar a la plaza mayor, en frente del Teatro de Rojas, llamado así en honor al dramaturgo Francisco Rojas Zorrilla, e inaugurado en 1879 sobre el antiguo corral de comedias llamado Mesón de la Fruta.

Como hemos dicho, empezamos por la plaza de la Catedral de Santa María, llamada también Catedral Primada de España, un templo católico de arquitectura gótica en Toledo, considerado por algunos como el opus magnum1​ de este estilo en España. Su construcción comenzó en 1226 bajo el reinado de Fernando III el Santo y las últimas aportaciones góticas se dieron en siglo xv cuando en 1493 se cerraron las bóvedas de los pies de la nave central, en tiempos de los Reyes Católicos. Está construida con piedra blanca de Olihuelas

De camino a la Catedral, en una de las calles, nos encontramos también con la librería Pastoral Diocesana, que aunque estaba cerrada debe de ser una biblioteca que ofrece libros y artículos religiosos con una clara vocación de servicio y compromiso.

 

Seguimos callejeando, y por la zona judía, nos encontramos con una tienda que informa sobre un baño judío o mikve, espacio donde se realizan los baños de purificación que prescribe el judaísmo. Entramos a la tienda y el dependiente nos informa sobre este baño que se descubrió en los bajos de la tienda, y que te dejan ver a cambio de comprar algo, y mientras te resuelve las dudas.

También visitamos la Sinagoga de Toledo, hoy Santa María la Blanca, uno de los iconos de Toledo. Con sus columnas blancas es desde hace siglos un símbolo de identidad de Toledo y de la historia de los judíos en la ciudad. Esta vez si que entramos adentro, pagando 3 euros los adultos y 2,5 los niños, ya que están entre los 11 y 14 años.

Nos encontramos con el monasterio de San Juan de los Reyes considerado como el edificio más representativo del gótico toledano, fue mandado construir por los Reyes Católicos bajo el patrocinio directo de la reina, hasta el punto de ser citado varias veces en la documentación como «monasterio de San Juan de la Reina».

Nos sorprenden las cadenas colgadas en la fachada, que en su día serían más numerosas. Dicen que son los  restos y reliquias de cadenas de los cautivos cristianos rescatados de las batallas de Málaga y Almería y que ellos mismos trasladaron hasta Toledo como exvotos de perenne agradecimiento a Dios y a su Reina.

Seguimos callejeando,

Disfrutando de la muralla y las puertas de entrada a ella, entre otras, nos encontramos con la Puerta del Sol

o La Puerta de Bisagra

Como también pudimos pasar por los puentes que nos llevan a la ciudad, entre ellos, el Puente de San Martin, donde nos encontramos con una tirolina, según dicen la mas larga de Europa entre las tirolinas urbanas. Cuesta diez euros, y al lado de este puente, cruzas el Rio Tajo en tirolina.

O por el Puente de Alcántara iluminado a la noche.

Como veis, Toledo tiene muchos sitios que ver, y son muchos mas, pero a algunos de ellos no les sacamos ni fotos, ya que para decir verdad, es una ciudad que te hace disfrutar muchísimo y no te acuerdas ni de sacar fotos.

De Toledo, nos acercaremos ha hacer una pequeña ruta entre molinos, intentando seguir los pasos de Don Quijote y Sancho Panza. Empezamos por los Molinos de Consuegra, que junto a su Castillo, vigilan la localidad desde arriba. De los trece molinos que había originalmente, se han recuperado 12, que son los que se puede disfrutar hoy en la localidad. Cada uno con nombre propio, muchos están dedicados a temática manchega, otros en cambio evocan capítulos del Quijote.

Alguno de ellos es accesible para la visita, y otro es un pequeño bar para tomar algo fresco. En nuestro caso visitamos el molino llamado Bolero.

Es un molino en el que en el bajo puedes informarte sobre la ruta de los molinos o en general sitios interesantes de Castilla, una pequeña oficina de turismo, donde compras la entrada de visita al molino, y también para la visita al Castillo. En nuestro caso y para variar, ya es tarde para la visita al Castillo, nos planteamos pasar la noche en el aparcamiento de los molinos y visitar el castillo a la mañana siguiente, pero al final nos echamos para atrás, ya que aunque las vistas y el lugar son preciosos, hace bastante viento ( evidentemente, por eso han puesto los molinos ahí, jejeje).  La entrada al molino y castillo costaba sobre los 4 euros, y solo al molino, nos costo 1,5 euros.

Una vez dentro, en el primer piso podemos ver el habitáculo donde estaría la planta de limpieza y almacenamiento de los aperos y en el superior la maquinaria  para moler el grano. Este molino, tiene un video que lo explica muy bien mientras estas viendo la maquinaria in situ.

Como he dicho, las vistas desde los molinos es impresionante

Ya que nos hemos adentrado en la ruta de los molinos, seguimos con algunos de ellos mas, y nos acercamos hasta Campo de Criptana, donde podemos ver otro montón de ellos, que aunque hubo hasta 34 censados, hoy en día quedan 10, alguno de estos también visitables, y además tres de ellos que conservan la maquinaria del siglo XVI.

 

En los alrededores de los molinos dando un paseo disfrutamos de el Albaicín Criptano, formado por calles estrechas y pronunciadas pendientes, con construcciones de casas típicas manchegas de una sola planta, encaladas de blanco y zócalo de color añil.

También nos movemos a un pueblo llamado Puerto Lapice, un pueblito que nos sorprendió y gusto mucho. Nos acercamos a el para pernoctar en su área de autocaravanas, un área pequeña y tranquila, donde la pernocta y servicios son gratuitos y solo pagas la electricidad, mediante fichas que se adquieren el los comercios del pueblo. El pueblo esta a 500 metros, por lo que después de aparcar y preparar un poco la furgo, nos acercamos a tomar algo antes de cenar. Entonces es cuando nos sorprende por primera vez su plaza, una plaza porticada de estilo típico manchego, con forma rectangular y  soportales de madera a dos alturas, pintadas de blanco y rojo.Aquí mismo tomamos una cerveza, y no nos movemos mucho mas, pero prevemos que nos va gustar lo que nos queda por ver.  Al lado de esta plaza ya hay varios monumentos y estatuas que demuestran que el Quijote  también paso por aquí.


La  Venta del Quijote, actualmente reconvertida en un restaurante y en sala expositiva de litografías y láminas sobre el Quijote, aunque cuando fuimos nosotros estaba cerrada, dicen que tiene un patio precioso.

También pudimos ver justo al lado de la venta, la iglesia de Nuestra Señora del Buen Consejo y San Antón, que debe su nombre al patrón y patrona del pueblo. Se construyó en 1859, es de estilo neorrománico y destacan su portada principal y las vidrieras de sus muros, que dotan al interior de mucha luz y color.

Como en todos los pueblos que por sus historias de algún tipo ( en este caso el Quijote), en este también hay tiendas de souvenirs, y en este caso, nos llamo mucho la atención la fachada del Quijoteword.

Por ultimo, subimos a la pequeña colina donde están los tres molinos. Es posible subir andando o en furgoneta, y nosotros optamos por lo segundo, de este modo, luego nos iríamos hacia el siguiente destino. Entre estos molinos, uno lo estaban arreglando y tenia las aspas en el suelo, y otro fue el que por primera vez en esta ruta, vimos en funcionamiento.

Por ultimo, nos acercamos a Alcázar de San Juan, ciudad en donde diferentes siglos de nuestra historia se ven reflejadas gracias a los diferentes monumentos que conserva esta ciudad. Empezamos por la Plaza de España, donde la pena es que se encuentra en obras, pero entre barreras de obra podemos ver al quijote y Sancho Panza

rodeados de varios bares, el ayuntamiento y la plaza del mercado.

Un poco mas adelante llegaremos al Museo municipal  Alcázar de San Juan, que es Gratuito y esta muy bien, y se ven las diferentes épocas vividas por el lugar.

Siguiendo con nuestro camino, nos encontramos con el monumento a Cervantes, junto al conjunto Palacial del Gran Prior.

También nos acercamos hasta la puerta de Santa Quiteria, construida en el siglo XVI

Y poco mas adelante, nos encontraremos frente al convento del Colegio de la Santísima Trinidad.

Por ultimo, nos acercamos hasta los molinos de Alcázar de San Juan, donde después de una visita rápida, nos despediremos de los molinos para dirigirnos hacia Cuenca.

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